Estoy, de tan angustiado, al borde del llanto...
no de lágrimas que se lloran, sino que se reprimen,
lágrimas del alma, que no de un dolor sensible...
Io ti vedo, libro schiuso appena,
che così tante pagine contiene
di minutamente gioia raccontata.

Libro, che si apre al vento,
che può essere letto con gli occhi chiusi…
Me escondo detrás de la puerta,
para que la Realidad, cuando entra, no me vea...
Me escondo debajo de la mesa,
donde súbitamente le pego sustos a la Posibilidad...
Así me despego del tedio de poder vivir sólo lo Real,
de poder concebir sólo lo Posible...
Todavía no me he dormido, ni espero dormir.
Dormir me horroriza como todo. Morir me horroriza como todo.
No duermo. Entresueño.
Puedo pensar en dormir, puedo soñar en soñar.
Floto en el aire, entre velar y dormir,
otra especie de realidad surge y yo en medio de ella.
Sé que el día va a ser para mí pesado como no entender nada.
Sé que todo quanto haga hoy va a participar,
no del cansancio del sueño que no he disfrutado,
sino del insomnio que he padecido.
No se pensar, de tanto sueño como tengo;
no se sentir, de tanto sueño que no consigo tener.
Morir es
alzar el vuelo
sin alas
sin ojos
y sin cuerpo...