Pedí tan poco a la vida y ese mismo poco la vida me lo negó.
un haz de parte del sol, un campo próximo,
un poco de sosiego con un poco de pan,
no pesarme mucho el saber que existo,
y no exigir nada de los otros ni ellos nada de mí,
esto mismo me fue negado.
tal vez no encuentre al pie de la muerte
un lugar que me abrigue de mi frío.

...a mí no vuelvo a verme,
se ha roto el espejo mágico en el que volvía a verme idéntico,
y en cada fragmento fatídico veo sólo un trozo de mí...

aprovechar el tiempo...
déjenme que no aproveche nada,
ni tiempo, ni ser, ni memorias de tiempo o de ser...
En la noche terrible, substancia natural de todas las noches,
la noche de insomnio, substancia natural de todas mis noches,
recuerdo, velando en modorra incómoda,
recuerdo lo que hice y lo que pude haber hecho en la vida.
Puede que estén vivos en otra parte todos los muertos.
Puede que existan en otro lugar todos mis propios momentos pasados,
En la ilusión del espacio y del tiempo,
En la falsedad del transcurrir.

Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
No volarás. No puedes volar...
es tal vez el último día de mi vida.
Saludé al sol, levantando la mano derecha,
pero no le saludé diciéndole adiós;
le hice un gesto de que me gustaba verlo antes: nada más.
¿yo? pero, ¿soy yo el mismo que aquí viví y aquí he vuelto?
¿O somos todos los Yos con los que estuve aquí o estuvieron
una serie de sueños de mí por alguien que hay fuera de mi?
Vuelvo a verte, con el corazón más lejano,
el alma menos mía, transeúnte inútil,
extranjero aquí, como en todas partes,
tan casual en la vida como en el alma,
fantasma errando por los salones del recuerdo,
con ruido de ratas y maderas que crujen ...
Lo que no tenemos, o no nos atrevemos a hacer, o no conseguimos,
podemos alcanzarlo en sueños, y es con esos sueños que hacemos arte.