hay que ser de vez en cuando infeliz
para poder ser natural...
No todos los días son de sol,
y la lluvia, cuando falta mucho, se ruega.
Por eso tomo la infelicidad no la felicidad
naturalmente, como quien no se extraña
que haya montañas y llanuras
y que haya rocas y yerbas.
No todos los días son de sol,
y la lluvia, cuando falta mucho, se ruega.
Por eso tomo la infelicidad no la felicidad
naturalmente, como quien no se extraña
que haya montañas y llanuras
y que haya rocas y yerbas.





